miércoles, 16 de marzo de 2011

Comentario sobre el libro “Los cuatro acuerdos” del Dr. Miguel Ruiz

Personalmente el libro me gustó en parte, por decirlo de alguna manera, me parece que los cuatro acuerdos expuestos por el autor para tener una mejor vida y encontrar la tan ansiada felicidad, no son instrumentos enteramente aplicables a la vida cotidiana; con respecto al primer y el tercer acuerdo sí tienen una utilidad manifiesta para la existencia humana, son fáciles de aplicar y no atentan contra la realidad inmediata del hombre y la mujer; en cuanto al segundo y cuarto acuerdo no me parece que sean relevantes, y a continuación voy a explicar el motivo de mi disertación.
 “No te tomes nada personalmente”, el autor sugiere que no hay que darse por aludido cuando alguna persona se dirige hacia nosotros,  ya sea con alguna clase de insulto o halago. Esto porque cada persona tiene una forma única de ver el mundo y por lo tanto cuando trata de caracterizar a otro individuo no lo hace sino desde su misma perspectiva, y por lo tanto es absurdo creer y tomarse en serio el juicio de las personas. El autor continúa sugiriengo que se tiene que estar muy seguro de las fortalezas y debilidades y, entonces, no es relevante creer en una resolución emitida por otra persona. A mí me parece que eso no debería ser así. Propongo un ejemplo muy sencillo, si una persona me llama  “estúpido” yo no tengo por qué quedarme callado, mi reacción más lógica sería defenderme del insulto de esa persona, seguramente respondería con otra clase de insulto. El autor propone que en uno de estos casos no es viable responder alguna grosería, porque la persona que emite el insulto antes de hacernos daño con su basura emocional más bien se está lastimando a sí mismo. El problema es que si uno no hace algo al respecto, esa persona posteriormente se dirigirá hacia mí con otra clase de ofensa, al ver que yo no reacciono irrumpe con más y más insultos porque no encuentra un fuerte sistema de defensa. Si se da esto, es muy seguro que las demás personas también comiencen a insultarme, al final de cuentas me convertiré en un “blanco” fácil para cualquier persona que se quiera burlar de alguien y desahogar toda su tensión emocional. Yo no tengo por qué ser el aliviador de la tensión emocional de esa persona. Mi punto es que hay que reaccionar inmediatamente a cualquier criterio que determinada persona emita sobre mi. Si se expresa respetuosamente yo devolveré respeto en la misma medida; si alaba determina acción que yo desenvolví mi respuesta será “gracias” y si pretende hacerme daño con algún tipo de ofensa encontrará en mi un muro que no le permitirá desahogarse porque yo no soy alguna especie de contenedor de insultos. Aquí no aplica ese filosofía de que “si te golpean por una mejilla, ofrece la otra para que te golpeen de nuevo”. Esto es un asunto de supervivencia y efectivamente el más fuerte sobrevive, es de suma importancia que en este mundo las personas se den a respetar y que retribuyan equitativamente el trato que reciben.  
En el otro caso tenemos el siguiente enunciado: “Haz siempre tu máximo esfuerzo”. En esta vida uno lo que tiene que hacer es alivianar el trabajo, la vida no hay que verla como un regalo sino como una carga. Con esto no estoy diciendo que la vida sea fea, absurda o perniciosa, de hecho tengo una filosofía muy optimista de la vida, pero contemplo primero todas las dificultades, sufrimientos y realidades que contiene la existencia. Me parece absurdo esforzarse siempre en determinado emprendimiento; en ocasiones uno desempeña un trabajo con la mitad del esfuerzo que podría dar, simplemente porque no le gusta lo que hace. Es muy normal que uno se encuentre con responsabilidades que no son de gusto personal, es en estos casos que lo más inteligente que se puede hacer es alivianar la carga, ser mediocre es una posibilidad, porque es superfluo desempeñarse con mucho esfuerzo porque el oficio al que estamos dedicados no es motivante para nosotros. Habrá otros casos en los que uno sí empleará todo su rendimiento, esto porque la tarea sí representa una motivación personal, consecuentemente se desarrollará con esmero y dedicación.
Finalmente, me referí específicamente a los dos puntos que no me agradaron porque me gusta la crítica, la diversidad de opiniones, los argumentos y los contraargumentos.  Con respecto a los acuerdos número 1 y 3, me parece falto de relevancia acotar porque en la mayor parte de las inferencias estoy de acuerdo con el autor. 

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